Capitulo 3
Llego a mi cita con Esther. Son las cinco, la hora que acordamos. Sé que ella es puntual y que no soporta que la gente llegue tarde, por lo que no me extraña cuando la veo cinco minutos antes de la hora, sentada en el banco en el que siempre quedamos.
Ve que me acerco y se echa a llorar, no puedo hacer nada para consolarla por que no sé cómo hacerlo. Como ya he dicho es la segunda vez que la veo llorar y no sé cómo reaccionar.
Noto miedo en sus ojos, terror, tristeza y cierta verguenza.
Me abraza tan fuerte que hasta me cuesta respirar. Sé que necesita que la ayuden, y no tiene a nadie más en quien confiar que no sea yo. Empieza contándome todo lo que le ha sucedido durante estos dos días en los que yo he estado en trance:
- El viernes por la noche, después de dejarte en casa no aguantaba más y fuí a una farmacia a comprarme un test de embarazo. No pude esperar hasta llegar a casa, así que me metí en el lavabo de un bar y me hice allí la prueva. Y sí, Luzz. Dió positivo -no podía creer lo que me estaba contando, así que no pude evitar preguntarle-
- Esther, se puede saber ¿Con quién te has acostado? Si no tienes ningún ligue!! O, ¿Es que a caso tienes algo que contarme?
- Luzz, verás. Sé que no debería haberlo hecho pero el otro día pedí una pizza al restaurante este de la esquina, el que te trae a casa la pizza y te regala nose que. En definitiva, que cuándo me trajeron la pizza le abrí la puerta al repartidor y no te puedes ni imaginar quien era.
- Pues no la verdad, si no me lo dices no tengo ni la más remota idea -¿qué esto un juego de haber quien lo adivina antes?-.
- Era Jamie. Exacto, el mismo Jamie que me dejó hace dos años. Por el que lo pasé tan mal. Por el que me cambié de piso. Por el que estuve tanto tiempo con ganas de morirme y por el que volví a caer en las drogas. Pues, resulta que me volví a acostar con él...
- Pero, Esther. ¿Estás loca? De verdad que no entiendo nada. Bueno, supongo que será él el padre, ¿no? -por favor, dime que sí-.
- Luzz, déjame terminar!! Después de acostarme con él, me dió una raya. Me dijo que por una no pasaba nada..
- Esther, dime que no. Dime que no probaste nada!! Te habías recuperado Esther!! Lo habías conseguido!!
- Luzz, por favor!! Déjame hablar, yo no soy la única que está metida en esto, ¿recuerdas?.
Me dijo que por una vez no pasaba nada. Así que la probé. Me dijo que era muy pura, así que no probara mucho. Cuando me metí la primera, sentí una paz interior... cómo si todo fuera maravilloso. Él estaba allí comnigo, teniamos coca y sexo. Era todo genial. Después de unas cuantas rayas más, salimos de fiesta. La mañana siguiente me levanté en mi cama con un chico a mi lado. Estaba desnuda, él también y me sentía sucia. Sabía que había hecho algo de lo que me iba a arrepentir toda mi vida... - Y justo en ese momento rompió a llorar -.
- Esther, tranquila. Ya verás cómo todo se soluciona. Yo voy a estar contigo. No te voy a abandonar. Estamos juntas en esto. ¿Recuerdas? Tus problemas son mis problemas.
- Gracias Luzz, eres lo único que me queda. Sabía que podía confiar en ti. Pero eso no es todo, Jamie.. Cuándo me dejó hace dos años, sabía que tenía SIDA, Luzz.. Puede que haya contraído el SIDA yo también.
CONTINUARÁ

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